Recuerdo Perfectamente La Tarde En Que Mi Abuela, Con Su Voz Suave Y Llena De Historias, Me Reveló El Significado Oculto Detrás De Mi Propio Nombre. Fue Como Si De Repente Se Encendiera Una Luz, Dándole Una Nueva Dimensión A Esa Palabra Que Me Había Acompañado Desde Siempre, Y Desde Entonces, Miro Los Nombres De Una Manera Completamente Diferente.
Desde tiempos inmemoriales, los nombres han sido mucho más que una simple etiqueta para identificarnos. Son una melodía, una historia, una promesa, y a menudo, un reflejo de los deseos y esperanzas de quienes nos los otorgaron. Cada nombre lleva consigo un eco de la historia, la cultura y a veces, incluso el destino, convirtiéndolo…
