Cuando Era Niño, Mi Nombre Era Solo Una Palabra Que Me Identificaba, Pero El Día Que Mi Madre Me Reveló Su Significado, Sentí Una Conexión Profunda Con Algo Mucho Más Grande Que Yo.
Los nombres son mucho más que simples etiquetas fonéticas que nos distinguen de los demás; son la primera palabra que aprendemos a reconocer como propia, la primera melodía que nuestros padres nos cantan. Desde el momento en que nacemos, un nombre se adhiere a nosotros, convirtiéndose en una parte intrínseca de nuestra identidad. Sin embargo,…
