Siempre Pensé Que Mi Nombre Era Solo Eso, Un Nombre. Una Etiqueta Funcional Para Que Me Llamaran A Cenar O Para Rellenar Formularios. Pero Un Día, Mientras Charlaba Con Una Amiga Sobre Los Orígenes De Su Apellido, Me Di Cuenta De Que Detrás De Cada Combinación De Letras Se Esconde Una Historia, Un Propósito, Un Eco De Tiempos Pasados Que Nunca Antes Había Considerado. Esa Conversación Abrió Una Ventana A Un Mundo Fascinante Que Me Hizo Ver Mi Propia Identidad Bajo Una Luz Completamente Nueva.
Más allá de ser una simple etiqueta para identificarnos, los nombres son cápsulas del tiempo, portadores de historias, culturas y aspiraciones. Cada vocal y cada consonante se entrelazan para formar una identidad única, cargada de un simbolismo que a menudo pasa desapercibido en nuestra vida cotidiana. Son la primera palabra que se nos otorga al…
